Cómo cuidar una taza de cerámica personalizada para que dure
Cómo cuidar tu taza de cerámica personalizada para que dure años: lavavajillas en eco, manchas de café, cal y qué nunca hacer con cada técnica.
Una taza personalizada bien cuidada aguanta una década en uso diario. Y se cuida con cuatro reglas muy fáciles. Te las cuento.
Lavavajillas sí, pero programa eco
Los programas largos a 70 °C y con detergente agresivo van envejeciendo el esmalte. El programa eco (50-55 °C) lava igual de bien y respeta más la pieza. Para tazas con foto, esto importa.
Microondas con cabeza
Calentar leche o café puntualmente, sin problema. Pero meter una taza vacía al microondas o calentar 5 minutos seguidos puede estresar el esmalte. Sentido común.
“Una taza bien hecha aguanta lo que tú aguantes. Solo hay que no hacerle barbaridades.”
Las tazas con grabado láser
El grabado láser es para siempre — no se descascarilla porque no es una capa pegada, es la propia cerámica grabada. Solo evita estropajos metálicos: rayan el esmalte alrededor del grabado y la pieza pierde brillo.
¿Cómo quitar las manchas de té o café?
Con el uso diario, el té y el café dejan una pátina marrón en el interior. No hace falta frotar con fuerza ni usar lejía: un poco de bicarbonato sobre un paño húmedo, frotar suave y aclarar deja la cerámica como nueva sin tocar el esmalte ni el diseño. Es lo mismo que hacemos en el taller para revisar piezas.

Qué nunca
Nunca cambios bruscos de temperatura: del congelador al microondas, no. De agua fría a agua hirviendo, tampoco. La cerámica resiste bien el calor, pero no el cambio brusco de temperatura (el llamado choque térmico): con un salto así puede agrietarse. Y si tu taza se cae al suelo… bueno, eso ya no podemos arreglarlo.
Agua dura y cal: el cerco blanquecino
En zonas de agua dura, con el tiempo aparece un cerco blanquecino de cal en el interior y en la base. No daña el esmalte, pero se ve. Sale con un poco de vinagre blanco diluido en agua templada: deja actuar unos minutos, frota suave con un paño y aclara. Como con el bicarbonato para las manchas de café, nada de estropajos metálicos ni productos abrasivos.
Cuidado según la técnica de impresión
No todas las decoraciones piden el mismo cuidado. La sublimación aguanta bien el lavavajillas en ciclo suave, pero los programas muy largos a alta temperatura acortan su vida: para una taza con foto, mejor eco. La serigrafía cocida y el grabado láser son los más resistentes —el diseño forma parte de la pieza— y toleran el uso diario sin problema; aun así, evita el estropajo metálico para no rayar el esmalte de alrededor. Si no sabes con qué técnica está hecha tu taza, trátala como sublimación: con eso vas sobrado.
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