Tazas para una cata de vinos en El Rocío: del encargo al evento en 9 días
Cómo diseñamos 120 tazas blancas con grabado láser para una bodega onubense — y cómo llegamos justo a tiempo gracias a un plan B con sublimación.
Una bodega onubense nos pidió 120 tazas para una cata privada en El Rocío. Plazo: 9 días. Querían algo elegante, con el logo de la bodega y la fecha del evento. Lo logramos — pero hubo plan B. Cuento qué pasó.
Encargo: grabado láser elegante, mate, sin estridencias
El logo de la bodega es muy clásico — letras serif y un escudo. Pedía láser sobre cerámica blanca mate. Eso da un grabado sutil, marrón oscuro, casi como tinta sobre piel.
Día 4 — El plan A se complica
La cerámica blanca mate que reservamos venía retrasada del proveedor. Si esperábamos, no llegábamos. Llamamos al cliente y propusimos plan B: cerámica blanca brillante (en stock), con grabado láser que se ve casi igual a 60 cm de distancia.
“Mejor una verdad incómoda el día 4 que una sorpresa fea el día 9. El cliente lo agradeció.”
Día 5-8 — Producción y control
120 tazas pasaron una a una por el láser. Tres no quedaron al nivel y las repetimos. Empaquetamos en cajas individuales kraft con la fecha de la cata escrita a mano por Tazín (sí, a mano: era una pijada que pidió el cliente, y nos pareció buena idea).
Día 9 — Entrega en El Rocío
Llegamos a las 10 de la mañana, dos horas antes de la cata. La bodega quedó contenta. Una de las invitadas pidió una taza extra para una boda en julio. Eso es lo que pasa cuando el detalle está bien.




